Coincido plenamente en que ambos comparten una estructura metodológica común y que en los dos se desarrollan competencias investigativas fundamentales como el pensamiento crítico, la ética académica y la capacidad de comunicar resultados. Sin embargo, me parece importante resaltar que el ABI representa una estrategia pedagógica transformadora, ya que democratiza la experiencia investigativa al acercarla al aula y permitir que todos los estudiantes, independientemente de su nivel de experticia, puedan involucrarse en procesos de indagación significativos. En este sentido, el ABI no busca formar investigadores profesionales necesariamente, sino formar aprendices críticos y reflexivos que comprendan cómo se construye el conocimiento.