Aunque en las asignaturas que presentan un enfoque social resulta más sencillo poner en práctica y observar la relación entre la Cultura Maker y el Aprendizaje Experiencial, tal como lo señala nuestra compañera Gladys Victoria Useche, esta importante conexión no se limita únicamente a dichas áreas. Por el contrario, la integración de la Cultura Maker y el Aprendizaje Experiencial puede extenderse a todas las asignaturas, permitiendo que cualquier campo del conocimiento se beneficie de este enfoque. Así, el aprendizaje profundo y significativo se vuelve accesible para todos los estudiantes, independientemente de la materia que cursen, pues la experiencia de “hacer” y reflexionar se convierte en una herramienta universal para el desarrollo académico.