Saludos profesora Jesly y compañeros:
Coincido con lo planteado por Diana y Carlos. El ABP representa una transformación profunda en el rol del estudiante, quien deja de ser receptor pasivo para convertirse en protagonista activo de su aprendizaje. Esta metodología no solo promueve la autonomía, sino que también fortalece habilidades como la argumentación, la planificación y la presentación de ideas en contextos reales.
Como docentes, el reto está en diseñar escenarios que motiven, orienten y permitan reflexionar sobre lo aprendido. Sin duda, el ABP exige más, pero también ofrece mucho más.
Un saludo cordial,
Fredy Cervera